Cuando hablamos de altas capacidades, muchas veces pensamos únicamente en niños que sacan buenas notas o que aprenden muy rápido. Pero las altas capacidades son mucho más amplias que eso.
Se refiere a personas que presentan un potencial o rendimiento significativamente superior a lo esperado para su edad en determinadas áreas, que pueden ser intelectuales, creativas, académicas, artísticas, deportivas, etc.
Y, sobre todo, cada persona con altas capacidades es diferente.
¿Cómo pueden manifestarse las altas capacidades?
Características que pueden aparecer:
- 🧠 Aprendizaje rápido y facilidad para comprender determinados conceptos.
- 🔎 Gran curiosidad y necesidad de profundizar en aquello que les interesa.
- 💡 Capacidad para establecer conexiones entre ideas de una manera rápida y original.
- 🧩 Facilidad para resolver problemas y buscar diferentes soluciones.
- 🌱 Intereses amplios o muy intensos en determinadas áreas.
- 🎨 Creatividad y capacidad para desarrollar ideas nuevas.
No todas estas características tienen que aparecer a la vez.
¿Cómo se identifican?
La evaluación suele incluir diferentes fuentes de información, como:
- Pruebas de capacidad intelectual.
- Evaluación del rendimiento y aprendizaje.
- Observación del comportamiento.
- Información aportada por la familia y el centro educativo.
- Valoración de otras capacidades relevantes.
Por eso, una evaluación completa permite conocer no solo las fortalezas, sino también las necesidades de cada persona.
¿Hay cada vez más casos de altas capacidades?
Es posible que hayas escuchado que actualmente se identifican más niños y niñas con altas capacidades que hace unos años. Esto puede deberse a diferentes factores.
Uno de los fenómenos que se ha estudiado es el efecto Flynn, que hace referencia al aumento de las puntuaciones obtenidas en determinadas pruebas de inteligencia a lo largo de las generaciones. No significa necesariamente que las personas sean «más inteligentes» que antes. Las condiciones de vida, la educación, la nutrición y los cambios sociales y culturales pueden influir en el desarrollo de determinadas habilidades cognitivas y en el rendimiento en estas pruebas.
Por eso, las puntuaciones de inteligencia siempre deben interpretarse teniendo en cuenta cómo y cuándo se han obtenido, además de las características concretas de cada persona.
¿Y qué pasa con las «inteligencias múltiples»?
Seguro que alguna vez has oído hablar de las inteligencias múltiples de Howard Gardner.
Esta propuesta plantea que no existe una única manera de ser inteligente y habla de diferentes áreas, como:
🗣️ Lingüística
🔢 Lógico-matemática
🎨 Espacial
🎵 Musical
🏃 Corporal
🤝 Interpersonal
🪞 Intrapersonal
🌿 Naturalista
Esta idea ha ayudado a ampliar la conversación sobre las diferentes capacidades que pueden presentar las personas. Las evaluaciones de altas capacidades no se basan simplemente en identificar en qué tipo de «inteligencia» destaca un niño.
Más allá de la capacidad intelectual
Hablar de altas capacidades no debería reducirse a hablar de inteligencia. Un niño puede tener una gran capacidad para aprender y, al mismo tiempo, necesitar apoyo en otras áreas. Podemos encontrar:
- Dificultades para sentirse comprendido.
- Sensación de ser diferente.
- Perfeccionismo.
- Frustración cuando algo no sale como esperaba.
- Necesidad de estímulos y retos.
- Dificultades para relacionarse con otros niños.
- Una gran intensidad emocional.
Por eso, acompañar a una persona con altas capacidades implica mirar a la persona completa y no únicamente a sus capacidades cognitivas.
¿Qué necesitan los niños y niñas con altas capacidades?
Cada caso es diferente, pero pueden beneficiarse de una educación que se adapte a sus necesidades.
Por ejemplo:
- Actividades de enriquecimiento.
- Retos adecuados a su nivel.
- Mayor profundidad en determinados contenidos.
- Oportunidades para desarrollar sus intereses.
- Flexibilidad en los métodos de aprendizaje.
- Acompañamiento emocional.
El objetivo no es simplemente que aprendan más, sino que puedan desarrollarse de una manera equilibrada y sentirse comprendidos en el proceso.
Las altas capacidades también necesitan acompañamiento psicológico
Tener altas capacidades no es un problema ni significa necesariamente tener dificultades emocionales. Pero, como cualquier persona, pueden necesitar apoyo para comprender lo que les ocurre, gestionar sus emociones, relacionarse con los demás o afrontar las dificultades que puedan aparecer. Y en ocasiones, sentirse diferente o no encontrar un entorno que comprenda sus necesidades puede generar soledad o incomprensión.
Por eso, la mirada psicológica también es importante.
🌿 En Arara Psicología
En Arara acompañamos a niños, adolescentes y adultos con altas capacidades, teniendo en cuenta tanto sus fortalezas como aquellas áreas en las que puedan necesitar apoyo.
Porque conocer nuestras capacidades es importante, pero aprender a convivir con ellas también lo es.
Si necesitas orientación para ti o para tu peque, puedes contactar con Arara Psicología.

